Experiencia Xcaret
Desde el martes a el domingo, tuvimos una experiencia increíble trabajando en Xcartet. Cada alumno era asignado a un taller en donde realizábamos actividades con los niños desde manualidades como dibujar mariposas, hasta contar cuentos con marionetas y realizar ofrendas. El primer día nos dieron una platica de "capacitación" en donde nos hablaron sobre la importancia y la forma de dirigirnos hacia los clientes de Xcaret. Después se nos dijo el taller al que habíamos sido asignados y las actividades que teníamos que realizar. En el mío fue lo siguiente:
Nombre del taller:
Los Zapicheri y sus papás
Integrantes del taller:
Tallerista: Pilar
Anfitrión: Madeline Durán
y Gabriel (Papalote)
Actividad realizada en el taller:

Contar un cuento con una marioneta y actuar los personajes, posteriormente enseñarle a los niños a hacer una ofrenda a los Zapicheri y ordenar y regresar todo a su lugar después de cada taller.
Durante los siguientes cuatro días estuvimos trabajando desde las 2pm, a las 10pm. Fue una experiencia muy divertida, en donde conocimos a gente nueva y sentimos lo que es trabajar durante varias horas sin descansar. Esta empresa demostró ser muy profesional en todos sus sentidos y nos aportó mucho conocimiento sobre el día de muertos y sus tradiciones. Todo el evento estuvo decorado por flores cempasúchitl, velas, calaveras, ofrendas y toda clase de objetos que representan al Día de Muertos. Este año el estado de Michoacán fue el estado CCinvitadoCC y se intentó representar lo más posible las tradiciones que tienen para festejar el Día de Muertos.
En mi taller se narraba una historia contada por una marioneta llamada María Rutilia, que hablaba de una niña llamada Itzi Guali que murió como ofrenda a los dioses para asegurarse de que su pueblo tuviera agua por siempre. Itzi Guali es usada, en este caso, para enseñarles a los niños que los adultos no son los únicos que se pueden morir, y les enseñamos el término "Zapicheri" que se usa en Michoacán para describir a las ánimas pequeñas, o "angelitos", que son los niños que fallecieron. Posteriormente montábamos una ofrenda en mesas, donde poníamos pan, velas, juguetes, fotos, anteles, vasos, trastes y más.
Siento que fueron unos días my alegres y me llevo un gran aprendizaje sobre la cultura de Michoacán y de las leyendas Purepechas.